lunes, 9 de julio de 2012

El aburrimiento.

Definición de aburrimiento de la Real academia española:
Cansancio, fastidio, tedio, originados generalmente por disgustos o molestias, o por no contar con algo que distraiga y divierta.

Impresionante lo mucho que se puede decir en tan poquitas palabras...Hoy ha sido (bueno todavía es, para mi) el día que refleja a la perfección esa palabra: aburrimiento.
Seguramente soy una ingrata que no debería quejarme porque hoy es domingo y tengo todo el tiempo del mundo para dedicarme a.... ¿hacer lo que quiero hacer? No. ¿hacer lo que debería hacer? No al cuadrado. Pues eso, a no hacer nada que es lo mismo que aburrirse...y ese aburrimiento excesivo  deriva en tedio y finalmente en el fastidio total. 
Y que vaya por delante que a mi, el arte de no hacer nada me encanta y además se me da bien. Pero cuando yo quiero, no cuando la pereza, el hastío y la tristeza me empujan...Creo que he dado en el clavo, la tristeza.
Un momento, voy al diccionario....Buf, el castellano es maravilloso: demasiados sinónimos y matices para una misma palabra. Y yo no estoy afligida, ni melancólica, ni apesadumbrada, sencillamente siento tristeza pero no estoy triste.

Empiezo a estar preocupada, no le pillo el punto a lo que quiero explicar...pero tampoco me extraña...
Deber ser el tiempo...o al menos esa es la excusa que utiliza todo el mundo para los estados de ánimo inexplicables y que nunca son felices. La niebla nos afecta a los huesos, las tormentas nos producen dolor de cabeza, el calor una mala leche considerable y la lluvia apatía...
Pero si reflexionamos un momento, debemos reconocer que todos sabemos describir por qué nos sentimos felices pero pocos de nosotros acertamos a explicar la razón de nuestra tristeza. Porque cuando hay un  motivo identificable, es decir, una pérdida familiar o amistosa, un disgusto laboral o económico...en fin, ese tipo de cosas reconocibles, nos producen sentimientos de dolor,  preocupación, pena o incluso ira.  Sin embargo, la tristeza, al menos para mi, es algo mucho más profundo y difícil.
La realidad de este día es que no me ha dado la gana de despertar y sentirme a gusto conmigo misma, sonreir y concentrarme en las cosas que me ayudan a estar bien.  Al contrario, he permitido que la tristeza caiga sobre mi como una losa que me impide caminar, me crea una angustia que dificulta la respiración y una sensación de no-alegría que me enreda más y más hasta que me creo que es cierta... La tristeza es tan relativa como la vida misma y a no ser que te invada por completo y te paralice tiene cura. Solamente hay que esforzarse un poquito... A ver...dejar de bostezar, levantarse del sofá, arreglarse con cierto mimo, vestir a los niños, preparar meriendas y venga...a la calle como rayos, a buscar un plan divertido, una tarde de parque o de playa, el cine, o a visitar monumentos... Si por el camino te apetece llorar...pues a tragarse la sensación y mirar al frente.

Sin embargo, hoy, ha ganado ella. Y por goleada...Menos mal que la guerra es larga y la frase a la que recurro cuando mi neura interior está rozando un límite imposible suele darme resultado. Es, quizá lo suponéis, el título de este blog : "Mañana será otro día"

4 comentarios:

  1. (¡¡¡¡¡¡¡¡¡para sentirte triste solo hace falta jente con cierta sensacion de "listillos"as que estan siempre (lejos) cuando los necesitas...pero dispuestos a joder la marrana siempre,pero tu tienes una fuerza interior que para mi la quisiera.¡¡no dejes que te fastidien¡¡¡¡di lo que piensas,en cada momento.eso es lo que me recomiendan ami.jajajajaja mañana sera otro dia un beso hablamos

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  2. Buena tarde-noche.
    El aburrimiento no es,necesariamente,algo negativo.Y "saber aburrirse" es una técnica que no domi-na todo el mundo.
    Los Italianos hablan del "dolce far niente",o sea,"el dulce no hacer nada" en traducción un tanto li-
    bre pero válida.El estar todo el puto día sin pegar golpe y que no te invada el aburrimiento requie-
    re horas y horas de entreno.Incluso intervienen cuestiones Bio-mecánicas.Significa que hay que do-
    minar el cuerpo y ser capaz de "desmoronarse en un buen sillón" abandonando el cuerpo en la
    caída.Como si no fuésemos vertebrados.Como si no tuviésemos columna vertebral.
    Yo domino bastante bien esa técnica.Reconozco que mi hijo mayor es un maestro o,si lo prefieren,
    yo soy un principiante a su lado.Verlo "desaparecer" en su sillón es un espectáculo.Dudo que llegue
    ni siquiera a empatar con él.Sobre todo por mi flexibilidad claramente en precario.
    En resumen que para dominar el tema hay que hacer caso y copiar de los toreros:
    "Para torear bien hay que olvidarse del cuerpo".
    Un saludo,figura.
    Santi Mariño.
    Desde Pontevedra,"Boa vila".

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  3. jajaja. Muy bueno Santi...si a mi me encanta no hacer nada y además se me da bien, como digo por ahí arriba....pero cuando yo quiero no cuando algo indefinible me obliga y me siento mal. Pero hoy ya es martes....jajja. Soy, de nuevo, yo.
    Saludos.

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    1. Menos mal que tenemos de nuevo a la Isa alegre y jovial!!!! No cambies nunca querida amiga. Besos.

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